Murcia se camina, pero también se respira y se contempla desde las alturas. A menudo, el visitante asocia esta tierra exclusivamente a la frondosidad de su huerta, al fluir pausado de su río y al bullicio cultural de sus plazas barrocas. Sin embargo, existe una imponente barrera natural que abraza la ciudad por el sur; una serranía de contrastes que ha sido refugio, frontera y pulmón de los murcianos durante siglos. Para quienes se alojan en la ciudad buscando una experiencia auténtica, pausada y con profundidad paisajística, este macizo ofrece uno de los recorridos más sobrecogedores del sureste peninsular.
Hoy te proponemos dejar atrás el asfalto por unas horas para adentrarte en el Parque Regional El Valle y Carrascoy a través de una caminata circular perfecta diseñada para realizarse sin prisas. Sentirás el territorio paso a paso, desde la intimidad umbría de los densos bosques de pinos hasta los desafíos calizos de la mítica Senda de las Columnas, disfrutando de un entorno silvestre habitado por majestuosas aves rapaces y mamíferos protegidos.
Ficha Técnica del Itinerario
| Alojamiento Base: | Apartamentos Bherlo (C. Moncayo, 4, 30009 Murcia) — Salida en vehículo a 12 min. |
| Inicio y Final: | Aparcamiento del Cementerio de La Alberca (Ntra. Sra. del Rosario) — Comienzo a pie. |
| Distancia: | 12 kilómetros. |
| Dificultad: | Moderada / Fácil (Tramos de senda cómoda con un ascenso exigente en las Columnas). |
| Desnivel: | Aproximadamente 280 metros de desnivel positivo acumulado. |
| Recorrido: | Circular completo. |
| Biodiversidad: | Pinares de carrasco, alcornoques, águila perdicera, halcón peregrino y búho real. |
El Itinerario Paso a Paso: El Sendero Forestal y las Columnas
1. Salida desde Apartamentos Bherlo hacia La Alberca
La mañana arranca en la serenidad de la Calle Moncayo. Al cerrar la puerta de tu hogar en Apartamentos Bherlo, en pleno Barrio de San Antón, la ciudad apenas empieza a desperezarse. Sorprende pensar que la naturaleza más salvaje y protegida de Murcia se encuentra a un suspiro del centro urbano. En un trayecto de apenas doce minutos hacia el sur en coche o taxi, el horizonte cambia drásticamente. Ponemos rumbo al aparcamiento principal frente al Cementerio de La Alberca (Ntra. Sra. del Rosario), enclave oficial donde dejaremos el vehículo y ajustaremos nuestras botas para dar comienzo a la caminata a pie.
2. Adentrándonos en la masa forestal y cruce de la Rambla
Comenzamos la marcha con la mirada puesta en dirección sur (S), internándonos de inmediato en una senda arropada por una espectacular y densa masa forestal de pino carrasco que discurre en paralelo a la carretera de acceso al Valle Perdido. Tras recorrer los primeros 360 metros respirando el aire puro del monte, tomamos una pequeña senda que se desvía levemente a la izquierda. Esta nos conduce en un suave descenso hasta un sólido puente de obra que cruza de manera segura la fotogénica Rambla del Valle, marcando nuestra inmersión definitiva en el Parque Regional.
3. Rumbo a San Antonio el Pobre
Nada más cruzar el puente, avanzamos por un camino paralelo al cauce en dirección norte (N). Unos 215 metros más adelante nos topamos con un gran bloque monolítico que nos sirve de hito. Aquí cruzamos la carretera con precaución para tomar un sendero en dirección este (E). Apenas a 40 metros, a nuestra izquierda, nace una pequeña senda forestal por la que continuamos. Nos encontramos en los dominios de San Antonio el Pobre, un paraje de enorme quietud y belleza donde la luz del sol se tamiza entre gigantescos pinos. Tras atravesar una pequeña rambla secundaria, el camino desemboca en una amplia pista forestal donde un sendero nos invita a ascender de forma muy suave.
4. Antiguos Hornos de Cal y la Balsa
Progresamos en dirección sur (S) y a los 290 metros encontramos un poste vertical de señalización. Seguimos las indicaciones que marcan “Centro de Visitantes el Valle 1.000 m.”, iniciando un plácido descenso. Poco antes de alcanzar el Área Recreativa de la Balsa, la ruta nos regala una maravillosa parada histórica: unos antiguos hornos de cal restaurados, un testimonio vivo de cómo los antiguos habitantes de la sierra aprovechaban con maestría los recursos naturales. Ochocientos metros después, cruzamos la agradable área recreativa y enfilamos el sendero en dirección al Albergue Juvenil del Valle.
5. El Desafío: El ascenso por la Senda de las Columnas
Una vez alcanzado el albergue, cruzamos la carretera para conectar con el antiguo camino del Sequen. A los pocos metros, a nuestra derecha, se revela imponente el inicio de la célebre pista forestal de las Columnas, plenamente integrada en el sendero homologado PR-MU 21. Aquí comienza el tramo más exigente y emocionante de la jornada. A través de un trazado serpenteante en zigzag, salvaremos unos 280 metros de desnivel positivo. Es un tramo para tomarse con calma, regulando el paso y deteniéndose a contemplar cómo el esfuerzo se premia con unas panorámicas cada vez más espectaculares de los valles circundantes.
6. El Collado de la Piedra y el gran Balcón de la Sierra
Coronamos el ascenso alcanzando el Collado de la Piedra, en la zona de El Cerrillar. Desde aquí, iniciamos un maravilloso sendero de montaña en dirección oeste (W) cobijado por frondosas pinadas. Apenas 60 metros más adelante nos aguarda un mirador natural de excepción. Las vistas desde este punto son majestuosas: a nuestros pies se rinde la urbe de Murcia, y si el día es claro, el horizonte nos permite dibujar la silueta de lejanas cadenas montañosas como la Sierra de la Pila, Ricote, Redován, Orihuela, La Muela y la imponente Sierra Espuña. Un rincón mágico para hidratarse y tomar fotografías inolvidables.
7. Canteras de Arenisca y vestigios históricos
La senda concluye desembocando en una cómoda y amplia pista forestal que pasa junto a un gran depósito redondo de agua. Iniciamos el descenso y, tras unos 980 metros, tomamos la bifurcación hacia nuestra izquierda. Este tramo nos depara sorpresas fascinantes: cruzamos primero la Rambla de la Paciencia y, poco después de pasar junto a las románticas ruinas de una antigua casa, nos desviamos unos metros a la derecha para visitar una antigua cantera de arenisca. Es un espectáculo arqueológico fascinante contemplar las paredes de roca donde aún se aprecian perfectamente los cortes y marcas de la extracción de los antiguos sillares de piedra.
8. Regreso por la Rambla de la Paciencia
Retomamos el camino en dirección norte a través de un llano y muy cómodo sendero que posteriormente gira hacia el noreste (NE). Al final de esta pista, localizamos a nuestra derecha el inicio de una senda que desciende de manera escalonada hasta el lecho mismo de la Rambla de la Paciencia. Caminar brevemente por el interior del cauce seco nos permite apreciar la erosión del agua y la vegetación de ribera que lucha por abrirse paso en el entorno mediterráneo.
9. Retorno al Cementerio de La Alberca
Salimos de la rambla en dirección al área recreativa del Valle Perdido, rodeando la zona del frontón, para conectar con una senda que nos desciende directamente hasta la histórica Cañada Real de Torreagüera. A partir de este momento, el relieve se vuelve completamente amable. Una senda llana que bordea la base de los montes del Valle Perdido nos guía de vuelta. Tras cruzar una última rambla, el perfil del Cementerio de La Alberca aparece ante nosotros, marcando el fin de esta imponente aventura de 12 kilómetros de pura conexión natural.
De vuelta a casa: El descanso merecido
Al subir de nuevo al coche y emprender el camino de vuelta, notarás en el cuerpo la maravillosa fatiga de haber completado una de las rutas más completas del municipio. El contraste es inmediato: en poco más de diez minutos estarás de nuevo cruzando los barrios vibrantes de Murcia rumbo al Barrio de San Antón.
Al traspasar la puerta de Apartamentos Bherlo, tu alojamiento en murcia centro te recibirá con su atmósfera climatizada y reconfortante. Es el instante perfecto para descalzarse las botas, disfrutar de una ducha de agua caliente reparadora y relajarse en el sofá con una bebida bien fría preparada en tu cocina equipada. Mientras descansas, recordarás con orgullo los perfiles del cerro de las Columnas que conquistaste hace solo unas horas, con la certeza de tener el refugio urbano perfecto a las puertas de la naturaleza más pura.
